Diagnóstico y medición
Medimos cada hueco, comprobamos escuadras, soporte, cajón de persiana, accesos y remates necesarios.
Una instalación deficiente puede dejar entradas de aire, puentes térmicos, filtraciones o herrajes desajustados. El resultado depende tanto del producto como del encuentro con el edificio.
Nuestro equipo propio planifica el montaje, ejecuta los controles y responde del resultado.
El sistema exacto se adapta al hueco y al soporte, pero estas comprobaciones no deberían faltar.
Medimos cada hueco, comprobamos escuadras, soporte, cajón de persiana, accesos y remates necesarios.
Protegemos las zonas de paso y retiramos la carpintería existente evitando dañar más de lo necesario el contorno.
La nueva ventana se coloca a nivel y aplomada, con fijaciones adecuadas al soporte y a las dimensiones.
Tratamos el perímetro para limitar entradas de aire y agua. La espuma no sustituye por sí sola a una solución de sellado bien resuelta.
Terminamos encuentros, regulamos herrajes, comprobamos hojas, manillas, cierres y persianas.
Repasamos funcionamiento, limpieza y mantenimiento, y dejamos constancia de cualquier observación.
En Zaragoza, determinadas sustituciones de ventanas pueden tramitarse como obra menor mediante declaración responsable. Un inmueble protegido, una alteración relevante de fachada o el uso de medios auxiliares puede exigir documentación adicional. Revisamos el caso antes de empezar.
Fachada y comunidad: Comprobamos acabado exterior y posibles condiciones comunitarias.
Edificios protegidos: Pueden tener requisitos específicos sobre diseño, color y procedimiento.
Documentación: Indicamos qué corresponde al caso y qué parte gestionamos.
Criterio municipal: La validación definitiva corresponde al Ayuntamiento.
La altura, el peso de las piezas, el acceso interior y la protección de terceros determinan los medios y la documentación preventiva necesarios. No todos los trabajos requieren la misma solución.
Accesos: Medimos pasos, ascensor, escalera y espacio de maniobra.
Protecciones: Definimos cómo proteger vivienda, fachada y zona de trabajo.
Piezas grandes: Planificamos manipulación y elevación antes de fabricarlas.
Prevención: Aplicamos la documentación y los medios que correspondan al trabajo.
Si la instalación necesita grúa, plataforma u ocupación exterior, comprobamos permisos, emplazamiento y coordinación logística. Este trabajo se define en el presupuesto cuando resulta necesario.
Ubicación: Revisamos espacio, accesos y afección a peatones o tráfico.
Calendario: Coordinamos la fabricación con la disponibilidad del medio auxiliar.
Alcance claro: El presupuesto especifica qué gestión y medios están incluidos.
Para trámites, consulta la información vigente del Ayuntamiento de Zaragoza sobre obras menores. La clasificación concreta depende de las características del inmueble y de la intervención.
Depende del número y tamaño de huecos, los accesos, el estado del soporte y los remates. Algunas instalaciones se completan en una jornada; otras necesitan más tiempo. El calendario se confirma después de la medición técnica.
El trámite depende del alcance, la afección a fachada, la protección del edificio y los medios auxiliares. La sede del Ayuntamiento contempla obras menores mediante declaración responsable y procedimientos específicos para otros supuestos. Revisamos cada caso, sin sustituir el criterio municipal.
Debe abrir y cerrar sin roces, quedar nivelada, comprimir las juntas de forma uniforme y tener resuelto el encuentro con el muro y el cajón de persiana. También deben revisarse herrajes, remates, limpieza y documentación de garantía.
No como regla general. La espuma ayuda a rellenar y aislar el encuentro, pero debe protegerse y complementarse con una solución adecuada al soporte y a la exposición para controlar aire, agua y durabilidad.
Con Replus, todo está bajo control. Nos encargamos de cada detalle.